miércoles, 25 de noviembre de 2009

Resumen V

Alumnos del CONSUDEC:
Continúo enviando información sobre regiones de América del Sur...¡Es el último envío!
El resto de las regiones hay que buscarlo en la bibliografía.
Saludos...

LA MESETA PATAGÓNICA, TIERRA DEL FUEGO E ISLAS MALVINAS

Características:
Al sur del río Colorado se encuentra una región lejana subdividida por el Gobierno argentino, con fines administrativos, en los territorios de Neuquén y Río Negro en la sección septentrional, y en Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego en la meridional. Excepto a lo largo de la costa atlántica, la región entera se compone de una meseta extremadamente irregular en su superficie, más o menos desprovista de agua al este de la línea de lagos glaciares de los Andes, barrida por los vientos, desnuda de árboles y que sirve de soporte a una población muy escasa.

Estructura física:
Desde el punto de vista estructural y físico, la región contiene cierto número de rasgos interesantes. En la zona oriental, la altitud es moderada, pero las terrazas a lo largo de la costa y las colinas y mesas que se hallan a no mucha distancia en el interior, indican que no existe allí una verdadera llanura costera, excepto a lo largo de las grandes corrientes en su parte septentrional. Cerca ya del mar, las formaciones se componen de capas sedimentarias horizontales. Su superficie está cubierta por restos fluviales y glaciares procedentes de los Andes; y en otras partes está libre de tales materiales adventicios, de modo que las rocas sedimentarias y hasta las graníticas y los productos de su descomposición, en ciertas ocasiones forman el estrato más elevado.
A alguna distancia de los Andes, las formaciones de la Meseta se terminan bruscamente y vienen a formar como una muralla frente a dichas montañas.
Los rasgos superficiales de la región patagónica se deben de un modo notable a una combinación de factores climáticos y estructurales. La escasez de lluvia, en ninguna parte mayor a 250 milímetros en el este de la región andina, es la causa del tipo árido de topografía que domina, y que da un amplio campo de acción a los fuertes vientos de poniente que modelan el paisaje.
La superficie de la Meseta, lo mismo que la de la región subandina, es muy accidentada. Muchos de los llamados ríos que llegan a secarse durante cierto tiempo del año, y numerosos valles y hondonadas completamente desprovistos de agua, junto con otros rasgos difusos de la superficie esculpida, indican la fuerte erosión bajo condiciones climáticas áridas que por lo que parece existían ya en el período Terciario. La superficie no es mucho más llana donde está cubierta de lavas recientes. Bajo un clima árido, las capas superiores agrietadas y con desconchados conservan su forma accidentada durante muy largos períodos; en algunas partes los campos de lava son intransitables.
Los ríos que ahora cruzan la meseta patagónica desde los Andes al Atlántico son bastante viejos para haber labrado valles maduros. En cuanto los ríos patagónicos se acercan al Atlántico, su caudal disminuye; y con el menor nivel de la superficie del terreno corresponde una menor altura de las murallas del valle.
La región subandina ha sido modelada según líneas más abruptas, principalmente por otros agentes que no son los vientos. Incluso en aquella sección que se encuentra al este de la línea divisoria continental, los movimientos de la corteza terrestre han actuado en gran escala. Estos son responsables no sólo de la depresión al sur del Lago Nahuel Huapi y de los valles precordilleranos en Río Negro y Neuquén, sino también de una serie de fallas longitudinales y transversales en los Andes orientales que rompen el sistema montañoso en cierto número de bloques separados.
Al norte del lago Aluminé el escenario de los Andes orientales es característico de estas montañas de laderas secas. La vegetación está muy difusa. La mayoría de los cursos de agua son intermitentes y los que están en actividad arrastran a la llanura depósitos aluviales que forman abanicos o conos de deyección a la salida de sus valles montañosos. Pero con el aumento de precipitaciones hacia el sur, combinado con la disminución de la altitud de los Andes, llega a producirse un cambio en la fisonomía del paisaje.
Los bordes occidental y meridional de la Tierra del Fuego representan una continuación de la Cadena costera chilena, siendo montañosos y escarpados.
Las Islas Malvinas se parecen a la parte occidental de al Tierra del Fuego, como muestra evidente de una extensa glaciación. La superficie de estas islas es montañosa, pero está exenta de irregularidades salientes.
Dos rasgos, la aridez general y los fuertes vientos, dominan en el clima a lo largo de la región patagónica y se extienden, aunque con ligeras modificaciones, a las llanuras bajas de la Tierra del Fuego. Tan sólo una pequeña parte del conjunto recibe precipitaciones mayores de 250 milímetros como promedio anual. La escasa lluvia de casi toda la región patagónica cae principalmente durante el invierno y está asociada con depresiones atmosféricas que avanzan hacia el este desde el Pacífico.
En el último de estos dos territorios el agua dulce se encuentra solamente en localidades dispersas y bajo condiciones especiales; ya sea en valles de ríos permanentes, ya sea en las depresiones llamadas “mallines” suficientemente provistas de agua en busca de salida, o a lo largo de los bordes de los mantos de lava depositados sobre estratos impermeables, donde el agua de lluvia trabajado a través de las grietas de la lava buscando salida.
La vegetación en estos tres tipos más favorecidos de situación contrasta por su verdor y variedad con la vegetación gris y xerofítica de las mesetas. Las praderas son abundantes en los valles fluviales y en las tierras altas subalpinas en las cercanías de los lagos.

La población y las actividades económicas:
La población de la Patagonia y Tierra del Fuego está aún muy diseminada. La colonización europea de la Meseta patagónica, desde el río Negro hasta el estrecho, ha tenido efecto en tiempos bastante recientes, ya que los indios siguieron siendo dueños de la región hasta que fueron rápidamente sometidos. La construcción del ferrocarril desde Bahía Blanca, que llegó primeramente a Neuquén, ocupando una importante posición en la confluencia del Neuquén con el río Limay, y después a Zapala en el borde de la meseta cubierta de lava que linda con la Precordillera, ha puesto esta parte de la región subandina en comunicación con los frigoríficos de la costa atlántica.
La vanguardia de la colonización en todo el resto de Patagonia ha estado formada por pastores de ovejas, y representan en la actualidad su más importante fuente de riqueza. Esta industria ganadera fue asistida en sus etapas iniciales por la relativa facilidad con que el producto principal, la lana, podía ser transportado desde puntos del interior a la costa. El establecimiento de frigoríficos en Punta Arenas, Gallegos, San Julián y Deseado, además de los de San Antonio y Bahía Blanca, así como la construcción de ferrocarriles desde estos puntos hacia el oeste a través de la meseta, han guiado la concentración en ésta de la carne, así como de la lana.
Con el tiempo, la exclusiva atención al ganado vacuno, que hasta ahora ha caracterizado el desenvolvimiento de Patagonia, no es de dudar que se modificará en cierto sentido, en particular por un incremento del ganado vacuno en la región subandina. El descubrimiento de petróleo en Rivadavia ha dado nacimiento a una industria localizada. Con respecto a la industria maderera, aunque los bosques de la región patagónica preandina son y seguirán siendo de difícil explotación, no puede decirse lo mismo de los de la parte meridional de al tierra del Fuego.
El futuro de Patagonia y de sus partes más distantes está en camino de afianzarse. Del mismo modo que las ovejas han sido obligadas desde la Pampa a dejar lugar para el ganado vacuno y los cereales, así fueron perdiendo terreno en otras partes del mundo donde primitivamente tuvieron desarrollo.

Resumen IV

Alumnos del CONSUDEC:
Como verán, estoy subiendo los resúmenes de algunas regiones que faltan de América del Sur.

LA PAMPA ARGENTINA Y LA REGIÓN MESOPOTÁMICA

Características:
Extensión: 647.500 kilómetros cuadrados. Se despliega en forma de abanico, con una distancia radial de 560 a 640 kilómetros.
Ubicación: desde Buenos Aires hasta el Paraná más arriba de Santa Fe, en la provincia de La Pampa, describe una curva hacia el SO, atravesando la provincia de Córdoba, internándose en la provincia de San Luis y de allí en adelante continúa su recorrido circular en el segundo cuadrante hasta alcanzar la costa ligeramente al S de Bahía Blanca.
Los rasgos característicos de esta zona son su vegetación herbácea y su carácter llano uniforme.
Precipitaciones: 450mm, la distribución de las lluvias varía a lo largo de las estaciones. Santa Fe y Córdoba poseen lluvias de tipo estival, la parte central y oriental de la provincia de Buenos Aires posee lluvias abundantes en primavera y verano, en el límite sudoccidental de la Pampa recibe lluvias en invierno. La sequía se presenta algunas veces en los distritos inferiores, alcanzando temperaturas elevadas.
Suelos: Están formados de materiales finos, libres de pedruscos. Hacia el interior tienden a ser arenosos, pero en las cercanías del Paraná se compone de ricas tierras negras. Las formaciones de la Pampa, alcanzan gran profundidad y se encuentran superpuestas a unos cimientos de roca que sobresalen en las sierras de Tandil y de Ventana y en las cordilleras de Córdoba y San Luis.
El relieve es particularmente uniforme. En su límite occidental, son comunes las dunas arenosas (seco) y las dunas muertas ahora cubiertas por vegetación se encuentran en la parte central de la provincia de Buenos Aires.
Los ríos: rara vez han definido valles, y muy pocos de ellos continúan como ríos en actividad en todo su camino hasta el mar. A lo largo de la orilla izquierda del Paraná, y asimismo en el distrito de la costa atlántica, el desagüe es incompleto y la superficie del suelo está encharcada.
La región Mesopotámica se ubica en las provincias de Entre Ríos y Corrientes. Sus precipitaciones se caracterizan por el máximo de primavera del Brasil Meridional. Además sus suelos son de origen fluvial-eólico, se compone de arcilla, el relieve es más ondulado.
Acerca de la región Pampeana, vamos a encontrarnos con las Sierras de Tandil y de Ventania en la parte meridional de la provincia de Buenos Aires, representan islas como lo han sido, de viejas formaciones que se elevan desde el suelo de la llanura y que han avanzado desde el O y las han circundado por completo. Se componen en su mayor parte de rocas arcaicas en las cuales dominan las cuarcitas, pero estas rocas arcaicas en algunos sitios por estratos sedimentarios de edad devónica. Estas dos cordilleras representan la continuación de las alineaciones de la Pampa al NO de San Luis y Córdoba. Las Sierras de Tandil poseen una altura de 225 metros, pero alcanza el doble cerca de la ciudad de Tandil y la Sierra de Ventania, una altura de 900 metros. Parte del desagüe de las sierras va hacia el Atlántico bajo la forma de corrientes, formando cauces definidos, pero algunas de ellas encuentran charcas salinas tanto en el valle medio como hacia el NO.
Con respecto a los ríos de la región Pampeana, no llegan a recorrer de un modo continuo su camino ordinario y se pierden antes de desembocar en el mar o en otro río. Existen algunas excepciones, es decir, ríos que son continuos, por lo menos durante ciertas estaciones. Uno de ellos es el río Salado de Buenos Aires, originado en la sección NO de la provincia y que llega hasta el mar, desembocando algo al S del estuario del Río de la Plata. El río Salado o Juramento, saca de las montañas de Salta su principal caudal de agua, en una región donde se alternan de un modo regular las estaciones secas y húmedas; como marcha a través de llanuras, sus pérdidas por evaporación e infiltración son intensas; cuando llega a Santa Fe, su corriente es escasa e incierta, inservible por completo para la navegación.
Y en cuanto a los ríos de la región Mesopotámica, el mismo Paraná está sujeto a crecidas periódicas y algunas veces excepcionales, y entonces desborda en forma de una inmensa masa de agua de varios kilómetros que cubre las islas alargadas que normalmente sobresalen entre sus diversos brazos. Aguas debajo de Corrientes, la rama principal del río en el momento de la crecida es de kilómetro y medio a seis kilómetros de ancho, y es navegable para buques oceánicos hasta Santa Fe. Desde entonces el Paraná lleva caudales inmensos de agua procedente de las cálidas regiones tropicales del interior del continente, siendo frecuentes las nieblas en su curso inferior y de un modo particular en su estuario. Un río de tal caudal arrastra, grandes cantidades de sedimentos, los cuales son depositados libremente en el estuario del Plata y hacen necesario el trabajo nada fácil de mantener canales abiertos de aguas lo bastante profundas para la navegación.

Desarrollo Económico en la región:
Su desarrollo al principio fue lento.
GANADERÍA: Su industria consistía en una forma de ganadería más bien emparentada con la caza; hacia mediados del siglo XIX, comenzó la demanda europea de productos del pastoreo, la cría de animales aún continuaba con rasgos seminómadas a causa de la dificultad de encerrar o estabular al ganado. Ante la creciente demanda extranjera se comenzó a tomar en consideración la mejora de las razas y la mejora de los métodos de ganadería. Después de un período de estancamiento, comienza a partir de 1870 a resurgir la economía (lana, pieles y sebo). En 1880: comenzó a exportarse la carne congelada de cordero, y un par de décadas, el ganado alcanzó su máximo en La Pampa. La ganadería careció de importancia durante el tiempo en que el único producto exportable era el cuero; pero el establecimiento de frigoríficos, o fábrica de carnes congeladas, revolucionó esta rama de la industria pastoril, habiendo causado un gran aumento en el valor del ganado vacuno apropiado para el comercio de carne congelada. Los animales nativos y criollos fueron cruzados con las mejores razas productoras de carne como las de Shorthorn y Hereford, importadas de Gran Bretaña. El ganado vacuno de La Pampa recibió más adelante mucho estímulo mediante la propagación del cultivo de la alfalfa a partir de Córdoba.
AGRICULTURA – EVOLUCIÓN HISTÓRICA: La industria pastoril ha constituido el principal soporte de la vida económica en la Pampa hasta los primeros años del siglo XX. Antes del 1900, el cultivo de trigo, maíz y lino realizó constantes progresos. Hacia 1904 el valor de los cereales exportados por la Argentina excedió por primera vez el de las exportaciones combinadas de producto pastoriles. Casi todo el grano producido en la Argentina, por lo menos el total de trigo que es explotado se ubica en: Entre Ríos y La Pampa. El cultivo de trigo ha tendido a echar fuera de los distritos meridionales al ganado ovino, dejándole las tierras secas más alejadas. Para 1929-31, las exportaciones de carne congelada alcanzaron por término unas 600.000. Hacia el año 1930 se desarrolla la industria manufacturera, además de las fábricas dedicadas a la preparación de carne congelada y a la molienda del trigo. Entre los años 1931-32 en la Pampa y Mesopotamia, el 37% de la tierra estaba dedicada al trigo, el 29% restante del terreno a la cebada y el centeno y diversos cultivos. Para 1944, las exportaciones argentinas de productos agrícolas han continuado elevando su dominio, superando las de los productos pastoriles. Hay diversos factores que impiden el completo desarrollo de la agricultura en la Pampa, como las inundaciones, las sequías, las plagas, etc.
AGRICULTURA – CARACTERÍSTICAS: Los trigales que se extienden desde Córdoba, que es la provincia que les dedica mayor superficie, hacia la parte meridional de la de Santa Fe y dentro de la provincia de Buenos Aires, con secciones distantes en Entre Ríos y La Pampa. La zona de maíz está restringida en la provincia de Santa Fe, SE de Córdoba y NO de Buenos Aires. Hacia el O, en Córdoba, el maíz cede su puesto al trigo al disminuir las lluvias. Se cultiva muy poco maíz en Entre Ríos y en Corrientes, aunque parezcan favorables las condiciones climáticas. En los distritos septentrionales de Buenos Aires los maizales se sobreponen a los trigales, pero no llegan a coincidir ambos. El maíz se cría en los distritos adyacentes al bajo Paraná y el trigo en las regiones más frías y más secas al O y SO. El lino es una cosecha extraordinariamente importante en la Argentina, la cual exportó en los años 1937-39 un promedio de 1.500.000 de toneladas al año. La extensión en la cual se cultiva el lino coincide con las zonas del maíz y del trigo, pero no se extiende tan lejos como esta última en el territorio de la Pampa. Alrededor de dos quintas partes de la producción total anual procede de Santa Fe y las tres quintas partes restantes de Entre Ríos, Córdoba y Buenos. La avena se ubica desde Tandil a Bahía Blanca. La cebada se cría principalmente en la parte N de la zona triguera y el centeno en lugares aislados en todas las provincias productoras de cereales. La producción de: de maíz, avena, lino, oscila entre el 95%. Solo una parte de cosecha de cereales que se produce en la Argentina se dedica al alimentos de animales, excepto de los cerdos, el número de los cuales se ha más que doblado entre 1922-1930. Las grandes harineras de Buenos Aires son exportados a Europa. Los habitantes de La Pampa se han empeñado en exportar la fertilidad acumulada en el suelo por la vía más directa disponible, sobre todo bajo la forma de carne y grano.
COMUNICACIONES: La vida entera de la Pampa dependen de los ferrocarriles para transportar la mercadería, que irradian desde sus tres grandes puertas de salida: Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca; antes de 1914, todos los ferrocarriles de nueva construcción desde dicha fecha se deben a la iniciativa del Estado. Las rutas terrestres, antes de la aparición del ferrocarril y de diversa importancia, cruzaban la Pampa en una u otra dirección. En primer lugar figuraba la que iba en dirección oeste pasando por San Luis y Mendoza hasta Chile; una segunda línea fue la gran ruta al Perú pasando por Córdoba y puntos más lejanos; la tercera unía Santa Fe con Córdoba, y otra era la pista de los salares. La ubicación de los ferrocarriles se desarrollan sobre el Paraná, al Norte de Buenos Aires. La primera conexión de Rosario en dirección a Córdoba, se hizo más tarde. Los principales ferrocarriles son el ferrocarril de Buenos Aires y del sur, cubre las partes oriental y meridional de la provincia de Buenos Aires hasta Bahía Blanca y desde allí extiende ramales cruzando el N de la Patagonia hasta Zapala, al E de los Andes, en cuyo punto se ha proyectado dar comienzo a la línea que entroncará con la red chilena. El ferrocarril occidental enlaza con tres líneas importantes más allá del Salado, recorre la región occidental y la sudoccidental de la provincia de Buenos Aires, y actualmente hacia el O hasta Villa Mercedes. De esta línea parten dos ramas importantes en Rufino, una septentrional que va a Villa María, donde cruza el Central Argentino, y la otra que se dirige primero hacia el SO y después al O hasta San Rafael. El último de los cuatros sistemas de vía ancha es el Central Argentino, el cual posee varios ramales entre Buenos Aires y Rosario, pone en comunicación este último centro con Centro con Córdoba, pasando por Villa María, y desde allí continúa a Santiago del Estero y Tucumán. Los ferrocarriles de ancho internacional comprenden el Central de Buenos Aires, el Ferrocarril de Entre Ríos y el Ferrocarril NE de Argentina (se extiende en toda la provincia de Corrientes). El ferrocarril más importante es el que se ubica en Buenos Aires: el Provincial Buenos Aires.
De los tres puertos principales, Buenos Aires, como es natural, cuenta con mucho más tráfico, debido a la congestión que allí se produce, existe la tendencia de desviar los granos, excepto el maíz, hacia Bahía Blanca. La parte más importante de la exportación de maíz se efectúa a través de Rosario, salida natural de la zona del maíz. En el comercio de carne, Buenos Aires, con sus puertos exteriores de La Plata y Zárate, es su centro de mayor envergadura, pero desde hace algún tiempo existen fábricas de carne congelada en Bahía Blanca y otras similares se han instalado en Rosario. Los centros de población y comercio comprenden, en primer lugar, los dos grandes puertos, tan estrechamente unidos, de Buenos Aires y Rosario, después de ellos existe un cinturón de ciudades: Concordia en Uruguay, Santa Fe en el Paraná, Córdoba y Villa Mercedes en el oeste y Bahía Blanca en el S. Sobre el estuario y Bahía Blanca se ubica un cinturón de área productiva. La Pampa y Entre Ríos están especializadas en una producción de tipo agrícola y pastoril, aunque no en el comercio.


Las tierras bajas del Chaco y su prolongación meridional

Características:
Ubicación: Abarca desde las bajas divisorias del Mamoré y otros ríos de Bolivia hasta el borde meridional de la Pampa, en Argentina y se extiende una inmensa superficie de tierras bajas, perteneciendo a la Argentina y al Paraguay. Significa “terreno de caza” y se encuentra por completo entre la línea del Paraguay-Paraná al E y los Andes al O.
La distancia es de 1.770 kilómetros de Norte a Sur. La superficie de tierras bajas es de 1.036.000 kilómetros cuadrados. Su ancho medio es de 664 kilómetros.
El límite corre diagonalmente, cruzando el continente de NO a SE, desde las colinas al pie de los Andes en Catamarca, bordea las sierras de la Pampa, luego se desvía hacia el S para incluir la Mar Chiquita, de donde sigue casi en dirección Este hasta un punto sobre el Paraná situado, aguas arriba, a poca distancia de la ciudad de Santa Fe.
La región de Chaco, está suavemente inclinada hacia el SE, pero su elevación general es escasa.
Posee dos regiones: Una situada en la Provincia de Santiago del Estero y la otra sobre los ríos Paraná y Paraguay (desde el distrito central de Santa Fe hasta la latitud de Asunción).
Con las presiones bajas del N, comienza la estación de las lluvias. Se producen copiosas precipitaciones no sólo sobre la llanura misma, sino también sobre los Andes Orientales. Los ríos llegan a desbordarse y, como sus orillas son muy bajas, se esparcen sobre anchas superficies, originándose lagos, pantanos, etc.
El bañado y el estero ocupan por lo general cauces abandonados, poseen contornos alargados y estrechos.
El explayado y el malezal ocupan extensiones de superficie llanas, poseen contornos indefinidos.
La larga estación seca impone un formidable obstáculo a la tierra con mejor desagüe, lo mismo que el exceso de agua superficial durante la estación lluviosa afectando al lugar.
Los ríos del Chaco disminuyen de volumen y pierden fuerzas cuando atraviesan las llanuras. Los principales ríos son el Pilcomayo, el Bermejo y el Salado, los cuales pierden gran parte del caudal por evaporación e infiltración.
Tanto la sección meridional del río Pilcomayo como el Chaco Paraguayense, están cubiertos de bosques, en algunos lugares son densos, abiertos, y con frecuencia interrumpidos por numerosos trechos. Solo un 50% del terreno esta cubierto por árboles, distinguiéndose el Quebracho.
Dicho árbol que conforma bosque, se encuentran situados en el límite occidental del Chaco y se mezclan con una selva mixta tropical, la cual más al N llega hacerse continua en Bolivia Oriental y el Matto Grosso. Más allá del Pilcomayo, en el lado oriental del Chaco, el bosque de Quebracho se va haciendo más claro y fragmentario y por último desaparece.
En el extremo meridional de las tierras bajas del Chaco, por el contrario, en el distrito que se encuentra a uno y otro lado de la frontera entre las provincias de Santa Fe y Santiago del Estero, el clima y el suelo son desfavorables a los árboles de Quebracho y las superficies forestales adquieren las características del tipo de madera dura de las regiones secas tropicales y subtropicales del continente. El rasgo más saliente de la vegetación natural es su falta de uniformidad.

Población en la región:
Los factores que impide la colonización eran la distancia al mar, las plagas de insectos, las dificultades para viajar y las hostilidades de los indios.
El verdadero Chaco es el más difícil de penetrar, puesto que no contiene ríos cómodamente navegables, a no ser el Paraguay, que constituye su frontera oriental.
En el siglo XVI, los españoles llegaron a conocer el Chaco, pero abandonaron la idea de establecerse allí de modo permanente.
La mayor parte del Chaco permanece por consiguiente en estado desértico, habiéndose abandonado a tribus indias que aman la región que habitan y que son difíciles de someter. La región al N del Pilcomayo continúa siendo “tierra de nadie”, y las pretensiones manifestadas a la vez por el Paraguay y Bolivia a vastas fajas de territorio tendrán muy poco valor hasta que uno de estos dos países sea bastante fuerte no solamente para emprender la completa e incondicional sumisión de los indios, sino también para hacerla seguir de la colonización de esta comarca.
La Argentina, maniobrando al Norte de la fuerte línea basada en la Pampa y de la ruta del NO, ha comenzado a tomar en su mano la conquista definitiva de aquella parte del Chaco que se encuentra en el interior de sus fronteras. Este movimiento avanza siguiendo tres frentes:
* Paraná y Paraguay.
* La ruta NO de Santa Fe a Tucumán.
* Las colinas de los Andes.

Desarrollo Económico en la región:
SILVICULTURA: A lo largo del Paraná existe la industria del Quebracho, desde el Paraná a Santiago del Estero y Territorio de Formosa hasta Paraguay y Bolivia. El mismo es sensible a la cantidad de humedad contenida en el suelo. Existen tres variedades principales: El Colorado, que es el verdadero Quebracho (se lo explota para la extracción del tanino); el Blanco que se encuentra en el Oeste, crece en terrenos más Húmedos y se lo utiliza para el combustible; el Quebracho Macho, se encuentra en diversas partes del Chaco. La tala del bosque de Quebracho para explotar el tanino reviste dos tipos de industrias: El de preparación de troncos y la tala. El crecimiento del Quebracho es lento, y ninguna tentativa de repoblación ha sido iniciada. De acuerdo con las estimaciones hechas, la cantidad total de madera de verdadero Quebracho resta en el territorio explorado es de 75.000.000 de toneladas métricas, de la cual la mitad por lo menos se encuentra en el Territorio del Chaco Argentino: dos tercios en Santa Fe, un décimo en el Paraguay y pequeñas fracciones en Santiago del Estero y en el territorio de Formosa constituyen el residuo. El total anual de Quebracho cortado en todo su territorio se estima por término medio de 1.000.000 de toneladas métricas.
EL DESARROLLO AGROPECUARIO: Se ubica en el SO de esta región, donde el clima y el suelo son secos y el bosque que la cubre es menos denso; el número de acres dedicados al cultivo del algodón en la Argentina, la mayor parte de los cuales se encuentran en la región del Chaco, Su evolución se fue produciendo con los siguientes valores: 1914-15 (menos de 8.000 toneladas), entre 1930 y 1931 (317.000 toneladas), en los años 1938-40 (950.000 toneladas) y durante los años 1938-40, la Argentina produjo un promedio de 150.000 toneladas de algodón. Con respecto a la actividad ganadera del Chaco sigue la zona que se encuentra más abajo del piedemonte de los Andes la que mejor producción posee, aunque sus ejemplares no son de buena calidad.
MINERÍA: Se ha encontrado petróleo en la región del Alto Bermejo, en Argentina, y en grandes cantidades en el lado boliviano del borde del Chaco, así como cerca de Sucre y también en el piedemonte de los Andes de Bolivia. El gobierno argentino ha extendido hacia el N el ferrocarril desde Yacuiba a Santa Cruz y ha financiado la industria nacionalizada del petróleo boliviano. El gobierno boliviano ha entrado en acuerdo con el de Brasil para la construcción de un oleoducto hasta el río Paraguay.

Resumen III

Estimados alumnos del CONSUDEC:
Les envío uno de los capítulos sobre América del Sur. Recuerden actualizar información económica, social y ambiental.
Capítulo XVI
LA REGIÓN INTERIOR PAMPEANA Y LAS PRECORDILLERAS

Características:
Entre las tierras bajas del Chaco y de la Pampa encontramos una zona intermedia estrecha y alargada que se extiende desde el Bermejo (a los 25º de lat. S.) al río Colorado (a los 37º de latitud S).
La región alcanza su extensión más oriental en las sierras de la Pampa, en Córdoba y San Luis. Detrás de ellas existe un ancho e irregular valle abierto hacia el Sur. Las alienaciones de la Precordillera, las cuales llegan a marcarse a los 30º de latitud S, se articulan hacia el norte con los Andes, pero se suceden inmediatamente por otras alineaciones similares destacadas o medio destacadas que aparecen de un modo confuso en Tucumán, Salta y Jujuy. Los Andes se curvan hacia el oeste a causa de la región de la Precordillera y avanza hasta la provincia de San Juan, y por esto en esta región alcanza su anchura máxima de unos 644 kilómetros. Sin embargo, a partir de los 27,5º de latitud S, en Catamarca, la Cordillera Real hace su aparición y se inclina hacia el NE hasta reducir la zona de la Precordillera a una anchura casi uniforme de unos 240 kilómetros.
El corazón de la zona subandina septentrional se encuentra en los valles de Salta y Jujuy, desde los cuales cierto número de rutas naturales se abren hacia el exterior.
Al sur de las alineaciones de la Pampa, en Córdoba y San Luis, la zona de la Precordillera es estrecha. Unas pocas alienaciones menores se separan como estribaciones de Los Andes.

La geología:
La geología de la región entera comprendida entre las llanuras orientales y los Andes es tan complicada como su relieve. Desde Mendoza hacia el Sur, los estratos superficiales se componen de arena y materiales aluviales groseros en las tierras bajas y principalmente de rocas del Paleozoico al Cretácico en las laderas orientales de los Andes.
En la parte más ancha de la zona entre los 33º y los 27º de latitud sur, se han reconocido dos regiones distintas desde el punto de vista de su estructura. Las alineaciones distantes de la Pampa y los tres grupos de sierras al Este de la de Famatina se componen de rocas muy antiguas (pizarras, granitos y esquistos) pertenecientes al Precámbrico y primeros períodos del Paleozoico. Estos, en algunos lugares, están cubiertos por depósitos sedimentarios posteriores. El bolsón de Fiambalá, al este mismo de la sierra de Famatina, marca la frontera entre las montañas que por su estructura pertenecen a las series pampeanas y el sistema de las Precordillera representado por la sierra de Famatina y su prolongación septentrional. La última se compone sobre todo de rocas plegadas del paleozoico, con abundantes erupciones volcánicas recientes y se distinguen de los Andes occidentales porque éstos comprenden formaciones mesozoicas.
La sierra de Córdoba y las demás alineaciones pertenecientes al grupo de las Pampas presentan un tipo más avanzado de topografía que el de las alineaciones de los bordes. Su plan general sugiere inclinación más bien que plegamiento y deslizamiento. Sus cumbres son planas o redondeadas, y sus estribaciones están bien desarrolladas. Aunque las alineaciones secundarias participaron en la gran elevación de los Andes que ocurrió en los tiempos terciarios y pleistocenos, los movimientos que las afectaron no fueron tan intensos que llegaran a cambiar la disposición general de la topografía, ni tampoco fueron la causa suficiente para desarrollar por completo un nuevo ciclo de erosión. Las erupciones volcánicas se produjeron sobre una superficie que había sido modelada hasta alcanzar la madurez del relieve antes del levantamiento; así los volcanes alcanzan gran altitud sobre la meseta, especialmente en sus bordes, y son tan numerosos que llegan a formar murallas continuas a ambos lados de varios miles de metros de altura sobre la meseta. Son tan recientes estos volcanes que la denudación apenas ha alterado su silueta.

El clima:
El clima de la zona intermedia entre las llanuras fértiles y Los Andes propiamente dichos es árido en su totalidad. La lluvia es menor de 400milímetros, excepto en la media ladera de las sierras orientales; y como ocurre casi por completo en el verano, la evaporación es intensa, y la cantidad aprovechable de agua corriente, muy pequeña. El factor que más influye en las lluvias de la región es el sistema de bajas presiones casi permanente sobre el Chaco. Durante el verano, éstas llegan a ser intensas, y los vientos de levante ocasionan lluvias en las laderas orientales de las montañas, permaneciendo secas las vertientes occidentales y los valles tectónicos. La parte septentrional de la zona de Precordillera en Tucumán, Salta y Jujuy recibe más cantidad de precipitaciones que la meridional, ya que es más estrecha y está más cerca de la región de copiosas lluvias tropicales. La región interior pampeana entre la sierra de Córdoba y el río Colorado posee lluvias inciertas cuyo origen es el mismo que el de las precipitaciones sobre la Pampa y el Uruguay. Su sección occidental se encuentra sobre el dilatado barde árido que se extiende desde el Norte de Chile hasta Patagonia, y la mayoría de las escasas lluvias que caen en esta sección se deben a perturbaciones atmosféricas locales. En sus partes orientales (en San Luis y en la Pampa), que están en el margen de la zona cultivable a causa del factor climático, las cosechas están expuestas de un modo especial a sufrir de las irregularidades de la lluvia. Por esto, en la región de la Precordillera, el riego es de suprema importancia para la agricultura.
Las condiciones climáticas son menos duras desde Tucumán hacia el norte; pero incluso allí, la larga estación seca es bastante pronunciada, y las sequías se presentan a veces, siendo más dañinas en sus consecuencias al extenderse los cultivos a tierras que nos están tan protegidas contra este tipo de riego como aquellas limitadas a corrientes permanentes

Vegetación:
En una zona que se extiende sobre más de 16º de latitud y con grandes diferencias de altitud, es evidente que allí deben existir amplias variaciones en la vegetación. Pastos ordinarios y monte bajo predominan en la parte occidental de la Pampa, en Mendoza y en San Juan. En San Luis, un tipo abierto de bosque comienza y se extiende desde allí hacia el norte a través de La Rioja y Catamarca, cediendo el puesto al bosque del Chaco hacia el río Dulce, en Santiago del Estero, pero se degrada en una estrecha lengua de tierra sobre las más altas laderas montañosas hasta Jujuy. Paralelamente a esta última se encuentra una faja de bosque subtropical. En el este, esta faja de bosque subtropical se confunde con el bosque del Chaco en la base de las montañas, pero hacia el norte se extiende como bosque (templado), y eventualmente enlaza con las grandes superficies forestales de las cuencas del Madeira y Amazonas. En Salta, la zona de bosque, sobre los flancos de la montaña, alcanza la altitud de 1350 a 1800 metros, por encima de los cuales constituye una cubierta pobre de vegetación que gradualmente da paso a un matorral difuso con césped de “ichu”. Los mejores árboles, como es natural, se encuentran a lo largo de las corrientes de agua, particularmente en las porciones meridional y occidental de la zona forestal. Excepto en los valles más húmedos, donde los sauces son frecuentes y alcanzan gran tamaño, los árboles son generalmente raquíticos y consisten con preferencia en especies de leguminosas, tales como el algarrobo. Si bien estos bosques suministran muy poca madera para el consumo exterior, son de la mayor importancia para la población local, que cuenta con ellos para proveerse de combustible y para los usos generales de la madera.
La faja de bosque subtropical del norte de la Argentina debe su existencia a la combinación de calor y humedad, estando esta última interceptada por el frente de alineaciones montañosas. La extensión limitada del bosque, su carácter mixto y la dificultad del acceso a muchos lugares del mismo, impiden el establecimiento de una vasta explotación de madera.

Actividades económicas:
De las industrias de la faja de territorio comprendida en Argentina entre las llanuras y los Andes, dos de ellas existen hace siglos y todavía monopolizan la atención en la actualidad (ganadería y agricultura). La tercera industria, la minería, nunca ha pretendido el puesto importante que ella ocupara departe de los Andes, considerados en su conjunto, y ahora está abandonada a no ser en uno o dos lugares.
La ganadería (vacuno, caballos y mulos) en la zona subandina oriental fue favorecida en los más lejanos días por la fuerte demanda de estos animales en los distritos mineros de los Andes. El forraje para los animales fue obtenido en parte de los pastizales abiertos en las tierras de matorral y las laderas montañosas y en parte de los ricos campos de alfalfa y praderas en el fondo de los valles y bolsones. Estos últimos sirven asimismo en los centros de engorde y reacondicionamiento para el ganado que vino desde la Pampa. Ciudades como Salta y Tinogasta surgen en puntos donde fueron abundantes los pastos de regadío y de donde el ganado era despachado por abruptos caminos a Chile septentrional y a las regiones de la meseta de Bolivia y Perú.
En la actualidad los pastores de las estepas tienden a tomar por su propia cuenta sus providencias contra las sequías, y sus miradas se dirigen a los frigoríficos y saladeros del río de la Plata como los mejores mercados para su ganado. Con el desarrollo del mercado internacional en Buenos Aires se ha llegado a establecer otra forma de ganadería en las tierras altas más secas del NO.
Aparte el cultivo de alfalfa, el cual pertenece más bien a la industria pastoral, la agricultura en toda la región está interesada en el cultivo del trigo y del maíz; pero dos productos especializados, el azúcar y el vino, se cosechan relativamente en gran escala en los lugares favorecidos.
Las partes más cálidas y más húmedas de la zona subandina, con su predominio de lluvias estivales, dispone de todas las condiciones requeridas para el cultivo del maíz, mientras que las zonas relativamente secas de la región comprendida entre Salta y el territorio de la Pampa.
Las zonas productoras de azúcar están situadas en Tucumán y Jujuy, con una pequeña expansión hacia el NE, en Salta hasta la frontera boliviana. En las provincias de Tucumán y Jujuy, las industrias están centradas alrededor de las ciudades que llevan el mismo nombre que las provincias, y deben su origen a que su emplazamiento ofrece un lugar conveniente para el aprovisionamiento de los rebaños de ganado vacuno y bestias de carga en su largo viaje hasta el Perú.
En esta zona productora de azúcar del NO de la Argentina, la industria está bien organizada debido en cierto modo a la concentración de campos en superficies relativamente dedicadas a ella, los “cañeros”, que cultivan la caña, y los “ingenieros”, que asimismo la cultivan y compran el producto bruto a los primeros, y extraen el azúcar. En Salta y Jujuy, la industria trabaja a gran escala, poseyendo su montaje propio equipado para la extracción. Las áreas de tierra con el clima y fertilidad apropiados están estrictamente limitadas; el rendimiento de azúcar a partir de la caña era ya muy bajo y lo sería todavía más si el cultivo se extendiera un día a tierras menos favorables.
La producción de la vid, lo mismo que la del azúcar, ha sido establecida en territorios de regadío al pie de los Andes, los cuales en lejanos días fueron importantes centros de engorde de ganado. Sin embargo las vides se encuentran en condiciones más apropiadas al sur de la zona, en que se combinan calor y lluvias estivales. En términos generales el límite septentrional de producción de la vid se encuentra a lo largo de la línea que marca el límite meridional del cultivo del maíz. Tres centros, Mendoza, San Juan y San Rafael son de importancia sobresaliente en la producción de vino en la Argentina.
Estos distritos vinícolas del oeste de la Argentina son excepcionales entre los del mundo entero, por estar situados en una región cuyo clima no es mediterráneo, pero en la cual, por el contrario, sus escasas lluvias caen casi enteramente durante los meses de verano. La humedad requerida por las vides y árboles frutales se obtiene por medio del riego, que ocupa un lugar saliente en la vida económica de las colonizaciones. La industria vinícola está muy bien organizada, especialmente en Mendoza, donde se establece una distinción bastante clara entre los cosecheros y los “bodegueros” que poseen extensas cavas y tienen facilidades especiales para la fermentación del mosto y para la crianza y almacenaje del vino.
En cuanto a las zonas mineras, casi todas están situadas en los distritos del O y NO; pero aunque los depósitos son bastantes extensos, la producción actual es muy pequeña. La zona occidental, ocupada por las sierras de las Precordilleras, muestra una mineralización similar a la de los Andes principales en su parte O y N. En un tiempo, la plata se extrajo de allí en gran escala; pero en el siglo actual la atención se ha limitado al cobre argentífero y aurífero en La Rioja de Catamarca, no siendo explotables las difusas menos de plomo. Situados sobre alturas extremadas, los centros mineros no fueron nunca muy prósperos, y en la actualidad es escaso el laboreo de minas en Argentina, fuera de la provincia de Jujuy, donde algo de plomo, cinc y plata se produce por una compañía moderna y muy activa.
La realidad es que, aunque los minerales de varias especies estén difundidos en la región del NO, hasta ahora no se han descubierto allí depósitos tan ricos como los de los Andes occidentales.
El petróleo se ha encontrado en dos campos distintos de la región subandina. Se halla uno de ellos en una larga y estrecha faja de territorio que va desde las cercanías de Mendoza hasta más allá del Alto Neuquén; pero los pozos se agotan pronto y el rendimiento total es pequeño. El otro comienza un poco al sur de Salta y se extiende hacia el NE, a lo largo del valle del río Grande de Jujuy. El rendimiento de petróleo en el campo septentrional hasta ahora no es muy considerable; pero si se desarrolla demostrará ser un inmenso beneficio.

Comunicaciones:
En lo que respecta a las comunicaciones, la región entera desde la Quica y Orán, cerca de la frontera boliviana, hasta Zapala y Neuquén, en el N de Patagonia, se ha logrado unir con Buenos Aires por medio de ferrocarriles.
Hasta ahora el efecto de los ferrocarriles ha sido resolver las conexiones, las cuales la región subandina ha venido estableciendo bajo su propia iniciativa independiente con los distritos que no son argentinos hacia el Pacífico y la Meseta. Pero el enlace con los ferrocarriles de la Meseta boliviana, efectuado en 1926, permitirá pronto o tarde restablecer en más activa escala que nunca las relaciones comerciales entre las provincias del NO, de al Argentina y los distritos mineros más alejados.
La desolada naturaleza de la región atravesada en la Meseta puede ser resumida en el hecho de que la población del territorio argentino de los Andes no pasa de 3000 personas, todos ellos indios que viven en la orilla oriental de la Puna. El ferrocarril no hace más que unir dos regiones complementarias desde el punto de vista económico, cruzando una de las zonas más inhospitalarias del mundo aparte las regiones polares.

miércoles, 15 de julio de 2009

Resumen II

Estimados alumnos:
Les envío la 2ª entrega de resúmenes de América del Sur. Nuevamente les pido que bajen este texto a sus computadoras. Mañana volveré a incorporar otro resumen.
Les sugiero que, tanto sociedad (población), como economía (incluyendo transportes y comunicaciones), lo actualicen con bibliografía que figura en el programa.
Ante cualquier duda, ya conocen mi mail, profspikerman@gmail.com
Suerte y buen descanso, Pablo
Los Andes septentrionales y las tierras bajas adyacentes

Morfología de la Zona Occidental:
Desde la zona central (donde circula el Ferrocarril Central) hacia el norte, la cordillera marítima desciende bruscamente hasta la llanura costera, excepto en el Ecuador, lugar que se produce una disminución gradual de las alturas.
Al norte del Golfo de Guayaquil, en forma de intervalos y continua en Ecuador, y desde la desembocadura del río San Juan hasta Panamá, la cadena costera constituye una barrera al curso de los ríos entre las altas montañas y el mar.
Entre los valles transversales y la Cordillera occidental se encuentra la llanura costera, esta zona fue rellanada por sedimentos terciarios y más recientes del Perú. En la parte septentrional de Piura, se ven interrumpidos por los cerros Amapote
Al sur del Golfo de Guayaquil hasta Chile, los ríos provocan una gran erosión fluvial, ubicándose en anchos valles principales, con valles tributarios y cubiertos de gran forestación
En la costa de Ecuador y Colombia. Encontramos una zona de elevación reciente, dando entrada al mar en las zonas bajas

Morfología de la Zona Oriental:
En Perú, los Andes orientales descienden bruscamente hacia los llanos. Los ríos se abren paso por medio de grandes gargantas y después en meandros cruzan los bajos, como por ejemplo el río Marañón en Perú.
También encontramos a los Andes colombianos que se desarrollan desde el nudo de los Pasto hacia el norte, conformando el triple sistema montañoso y hacia el sur el doble sistema.
Hacia el sur de Colombia, entre los macizos Pasto y Popayán (Sureste- Amazonas), nacen los ríos Putumayo y el Japura, Patia (al Oeste, sobre el Océano Pacífico) y los más importantes y desarrollados de la región: El Magdalena y el Cauca (que desembocan hacia el norte, en el Mar Caribe).
Al nordeste de Colombia, encontramos una llanura de Santa Marta, que está rodeada por las Sierras de Perijá y La Nevada.
Los Andes venezolanos (occidental) reciben poca precipitación, lo que provoca ríos de poco caudal.

El Clima:
La gran variedad de climas que se encuentra en el conjunto de los Andes se debe a su topografía variada, que da como resultado diferencias de elevación y de orientación con respecto a las corrientes húmedas.
Hay zonas de abundantes lluvias y bien distribuidas: Tierras bajas (con un denso bosque tropical), las laderas y los valles (1.500 metros de altura), los bosques templados o de altura (que se encuentran mas dispersos) y finalmente las mesetas en alturas (en donde encontramos prados)

Actividades económicas:
- SILVICULTURA: Por la ubicación y por el tipo de especies que crecen en los bosques son poco rentables y no se explotan comercialmente. Excepto la caoba y el cedro de España en el noroeste Venezuela y el norte de Colombia (en la actualidad el recurso se encuentra agotado por sobreexplotación). La explotación del caucho en el norte de Perú y Colombia aunque es de rendimiento fluctuante. Otra explotación importante es la de la nuez. En los bosques costeros en la región caribe, se explotan los manglares y los de hojas caducas (zapote), para la producción de chicle.
- GANADERÍA: Prevalece el ganado vacuno en climas demasiados secos, se utiliza para el autoabastecimiento y la exportación a países limítrofes. El ganado ovino se encuentra en los terrenos más altos y es de subsistencia y por último el ganado caprino, que es el más común y es de doble propósito (para leche y carne).
- AGRICULTURA: Vamos a encontrar cosechas tropicales y subtropicales en las laderas de los valles interiores y poco rentables. En las tierras bajas, los cultivos son más rentables. Tanto el cacao como el café, son materias primas de exportación de la región; en cambio, el algodón y la caña de azúcar se utilizan para el consumo interno. Por último, hay cultivos extensivos de subsistencia como el trigo, la cebada, el maíz y la patata.
- MINERÍA: En el arco costero y en el arco interior de los Andes al este se encuentran depósitos de petróleo en Venezuela (en torno al Lago Maracaibo), que por medio de un oleoducto con el puerto de San Lorenzo, que tiene instalada una refinería une las zonas vitales de éste país. También se da la producción de aceite mineral al norte de Perú y en el Golfo de Guayaquil.

Población:
Las ciudades más pobladas más pobladas se encuentran a varios miles de metros de altura sobre el nivel del mar.
Las ciudades fueron fundadas en su mayoría en la época colonial.
Con la construcción del ferrocarril y las autopistas las economías se fueron abriendo a un intercambio cultural y económico.
Existen dos grandes tipos de ciudades:
- En las montañas, cuya actividad se centra en la minería, la agricultura, y la ganadería.
- En las costas, en donde funciona principalmente el comercio portuario. Encontraremos ejemplos tales como Callao, Chimbote y Pacasmayo en Perú y Buenaventura en Colombia.


Los Andes Centrales y Meridionales y la Faja Costera Peruana-Chilena

Aspectos geológicos:
Encontraremos tres Zonas Longitudinales: La Andina, el Valle Longitudinal y la Región Costera .
ANDINA: Se encuentra ubicada entre los 12º y los 21º de latitud S. Es una zona ancha de los Andes, con una altitud superior a 3.650 metros. El interior continental posee una abundancia de agua, situados principalmente en los valles.
El área de las mesetas es una zona de mineralización. Hay una cantidad de población importante, con una influencia económica acorde a la población. Unen las zonas de los bordes entre la Llanura Costera y los Valles Orientales.
Entre 21º y 27º Latitud Sur se encuentra la Altiplanicie y abarca el Sur de Bolivia y Norte de Argentina. Es un área casi inhabitable y actúa a modo de barrera entre dos zonas regularmente pobladas: Al Oeste encontraremos una zona minera y hacia el Este una zona agrícola y pastoril.
Los Andes meridionales se ubican al sur del río Copiapó hasta 38º latitud S. Es una contracción de la Cordillera de los Andes y actúa como una barrera de intercambio entre Este y Oeste, suministrando corrientes de agua al Valle Longitudinal.
Por último, desde el Lago Aluminé hacia el Sur, hay una reducida altitud, permitiendo la presencia de numerosos pasos utilizados para las comunicaciones. La población en Chile es relativamente pequeña y en la región Patagónica se encuentra diseminada.
VALLE LONGITUDINAL: Se ubica entre los Andes y la Cordillera Costera. Posee una anchura media de 32 Kilómetros, con una dirección Norte–Sur. Es una depresión rellenada por materiales sedimentarios. En su borde Oriental se encuentra la ciudad de Santiago de Chile.
CADENA COSTERA: Abarca desde Lima hasta Arica. Encontramos corrientes de aguas, cuyo curso inferior forman oasis de riego, fomentando los asentamientos de población. También habrá explotación de minerales metalíferos, principalmente de cobre. En Pisagua y Copiapó, los ríos son escasos, la economía se basa en las explotaciones de nitratos y su actividad portuaria, debido a varios puertos de mediana envergadura, por lo que su población depende del comercio exterior. En la Provincia de Coquimbo, las alturas máximas se ubican en los macizos de la provincia de Santiago y Valparaíso. Hacia el sur del Río Maipo, la Cordillera de los Andes declina su altitud hasta los 34º latitud Sur, con alturas que rondan los 1.400 metros. En el Canal de Chacao, se produce la ruptura de la cadena andina, reconociéndose a lo largo de las Islas y en la Península de Taitao. Al sur del Estrecho de Magallanes y Tierra del Fuego, se ubican dos picos importantes: el Monte Darwin y el Monte Sarmiento, de 2.150 metros de altura.

Actividades económicas:
Se van a centrar en tres actividades: la minería, la agricultura y la ganadería.
MINERÍA: Encontraremos yacimientos de minerales metalíferos (como el cobre y el hierro) en la Cadena Costera (en Antofagasta, Atacama y Coquimbo) y en los Valles Andinos (Chiquicamata, Potrerillos y El Teniente). También hay yacimientos de nitratos y de yodo, ubicados en el Valle Longitudinal, zona predominante en la vida económica, ya que concentra una parte principal del comercio internacional de exportación de Chile. Por último, podemos hacer mención sobre la producción de yacimientos de carbón (en las provincias de Arauco, Concepción y Valdivia).
AGRICULTURA: Se basa en la producción de algodón, azúcar, cereales, frutas y verduras, en una franja de valles irrigables del Perú hasta la provincia de Arica. También hay producción de trigo, cebada, fruta y forrajes en el centro de Chile, además de la excelente producción de vino. Hacia el Sur de Chile, se cultivan la avena y la patata.
GANADERÍA: Encontraremos cabras y ovejas en Coquimbo y Aconcagua, ganado vacuno en el centro de Chile producción de ganado Lanar en el Territorio de Magallanes y frigoríficos en Punta Arenas.
TRANSPORTES: Hay puertos a lo largo de la Costa: Pisagua, Caleta Buena, Iquique, Tocopilla, Mejillones, Antofagasta y Taltal. La red ferroviaria recorre el territorio continental chileno de Norte a Sur. En cuanto a la Carretera Panamericana, la misma se dirige desde Trujillo hasta Puerto Montt. Por último, los servicios aéreos son frecuentes, uniendo puntos de otros continentes.

RESUMEN DE LOS CAPÍTULOS XX y XXI - SHANAHAN, E. W.: AMÉRICA DEL SUR, Barcelona, Ed. Omega, 1954